En Senzzes la aplicamos con un enfoque personalizado — preventivo o correctivo según el momento y el objetivo de cada paciente — usando la técnica y la cantidad exacta que tu rostro necesita para conseguir un resultado que se vea, pero que no se note que es un tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿La toxina botulínica duele?
El procedimiento es muy bien tolerado. Las agujas que usamos son muy finas y la aplicación es rápida. Si lo prefieres, podemos aplicar crema anestésica tópica antes. La mayoría de los pacientes describen cada inyección como un pellizco leve que dura menos de un segundo. La sesión completa dura entre 10 y 20 minutos.
¿Cuándo empiezo a ver los resultados?
Los primeros efectos son visibles entre los 5 y los 7 días, cuando el músculo empieza a relajarse. El resultado completo se aprecia a los 14 días. Si en ese momento quieres hacer algún ajuste, lo revisamos en la cita de seguimiento.
¿Los resultados son naturales?
Sí, siempre que la dosificación y la técnica sean correctas. En Senzzes trabajamos con un enfoque de naturalidad: el objetivo es suavizar las líneas de expresión manteniendo la expresividad y los gestos propios del paciente. Nunca buscamos un efecto congelado o artificial.
¿Qué precauciones debo tener después de la aplicación?
Durante las 4 horas siguientes: mantén la postura erguida (evita inclinarte hacia adelante), no te acuestes, no hagas ejercicio intenso y no presiones ni masajees las zonas tratadas. Evita la sauna, el calor extremo y el ejercicio intenso durante las primeras 24 horas. Estas indicaciones garantizan que la toxina actúe exactamente en los puntos donde fue aplicada.
¿Cuánto dura el efecto y con qué frecuencia se repite?
El efecto dura entre 3 y 6 meses según la zona y el metabolismo de cada persona. Se recomienda repetir el tratamiento cuando el efecto empieza a disolverse, generalmente entre el 3er y el 5to mes. Con tratamientos periódicos, la duración tiende a aumentar porque el músculo desarrolla menor resistencia al movimiento.
¿La toxina botulínica es segura?
Sí. La toxina botulínica es una de las sustancias más estudiadas en medicina estética y es segura cuando la aplica un profesional médico con formación específica. En Senzzes usamos toxina de calidad médica certificada, con trazabilidad completa, y el procedimiento lo realizan especialistas avalados por Supersalud.












